jueves, 2 de abril de 2015

Linimento Oleocalcáreo

     Aquí estoy otra vez!!! Hoy vengo con una receta bastante sencillita, especialmente para aquellas personas que hacen sus "primeros pinitos" con las cremas artesanales: el linimento oleocalcáreo.

     Vamos con un poquito de historia: el linimento oleocalcáreo es una formula tradicional que tiene sus orígenes en la Edad Media. A mediados de siglo IX era el remedio de elección para quemaduras de segundo grado aplicando vendas de lienzo embebidas en este preparado.

     Está compuesto por aceite vegetal y agua de cal a partes de iguales. Se le agrega un poco de cera de abejas para lograr que la emulsión sea estable, ya que sin ella, la mezcla tendería  a separarse.

     Tradicionalmente recomendada para el cambio de pañal de los bebés: limpia y deja una película protectora que nutre la piel, elimina las rojeces y las irritaciones producidas por la humedad del pañal.
     Sirve como hidratante corporal para personas con piel seca, descamada o dermatitis atópica y está recomendada para tratar las úlceras de gente encamada. También se usa para tratar las quemaduras.



      Ya no me enrollo más, aquí viene la receta:

150 gr. de agua de cal.
150 gr. de aceite vegetal (a vuestra elección).
5 gr. de cera de abejas.
Aceites esenciales al gusto.

    Preparamos el agua de cal, para ello necesitamos 1 litro de agua destilada y 20 gr. de cal viva o apagada (sirve cualquiera de las dos). Se agrega la cal al agua, cuidado de la reacción exotérmica que genera si estamos utilizando cal viva, se agita y se deja reposar toda una noche. El exceso de cal se depositará en el fondo y el líquido resultante lo filtraremos. Ya tenemos nuestra agua de cal!!!

     Ponemos al Baño María el agua y la cera con los aceites en recipientes separados. Esperamos que cojan la misma temperatura (alrededor de los 60 o 70 grados). Retiramos del fuego y vertemos el aceite sobre el agua de cal poco a poco sin parar de batir hasta que la emulsión se enfríe. Para agilizar el proceso podemos colocar el recipiente con la mezcla en un cuenco con agua muy fría. Luego envasaremos.

     Como veis es muy sencillo, el de la fotografía lleva aceite de oliva virgen extra y aceite de almendras a partes iguales (75 gr. de cada uno), pero podéis utilizar otros, eso lo dejo a vuestro elección. No lleva aes pues lo utilizo para toda la familia inclusive mi chiquitín, pero podéis añadir unas gotas del que más os guste.

     El linimento oleocalcáreo no necesita conservante. Su ph alcalino (entre 7-8) evita la proliferación de hongos y bacterias.

   






martes, 24 de marzo de 2015

Jabón para lavadora

     Como no dedicarle una entrada al típico jabón con aceite reciclado para lavar ¡¡Faltaría más!!

     Si preguntas a un jaboner@ cual fue el primer jabón que hizo, seguramente te dirá: jabón para lavar; y es que así hemos empezado todos y después nos fue "picando el gusanillo jabonil", porque os advierto.... esto es adictivo, una vez que empiezas ya no puedes parar de jabonear.

     Cada uno tiene su "recetilla" para esta clase de jabones: unos miden por litros, otros por kgs; unos utilizan concentraciones y sobreengrasados distintos y otros le añaden percarbonato, suavizante, detergente comercial, sal, etc... como dice el refrán: ¡¡cada maestrillo tiene su librillo!!

     Sinceramente, a mí me gusta experimentar y nunca he hecho un jabón de la abuela igual, siempre he ido cambiando los ingredientes, las cantidades, las proporciones...¡que le vamos hacer, soy un culo inquieto!

     Os presento dos recetas:

Para 2.556 kg. de jabón:
                                               
 1775   gr. aceite reciclado
  296,9  gr. sosa caústica
  287.4 gr. agua destilada
  196    gr, suavizante comercial
  250   gr. detergente en polvo
  750    gr. percarbonato

Sobreengrasado: -15%
Concentración: 38%

     Teniendo en cuenta las medidas de seguridad: gafas protectoras, guantes, mascarillas y delantal (o alguna prenda que no nos importe manchar), pesaremos los ingredientes y  disolveremos las sosa en el agua. La temperatura del agua subirá bastante por eso esperaremos a que descienda en torno los 40-45 grados. Calentaremos el aceite a la misma temperatura y  verteremos  la lejía (sosa+agua) al aceite cuidadosamente. Es el momento de ayudarnos con la batidora para acortar el tiempo del proceso.

     Cuando hayamos alcanzado la traza, ese punto espeso que parece natillas, añadiremos los demás ingredientes: el suavizante, el detergente y el percarbonato, cuidando de mezclarlos muy bien y a mano con paleta o cuchara. Ojo! nunca usaremos utensilios de aluminio o cobre, mejor acero inoxidable, silicona, plástico resistente al calor o cristal.

     Enmoldaremos la mezcla teniendo en cuenta que el perborato hace reacción y crece muchísimo, así que cuidaito!! utilizaremos un molde o envase bastante grande. Lo abrigamos convenientemente con toallas, alguna manta vieja o con lo que se nos ocurra.

     Después de 24 horas más o menos lo desmoldaremos. El resultado es un jabón que se deshace fácilmente y podremos reducirlo a polvo. Hay personas que después de reducido a polvo agregan mas percarbonato, más detergente o incluso bicarbonato para desodorizarlo. Esto ya es a gusto del "fabricante".
                                                                
Jabón de lavar en formato polvo
       

    A partir de 2 semanas de curado se podrá utilizar no hace falta esperar el mes de rigor, pero personalmente pienso que el jabón mejora con el tiempo: a mayor tiempo de curado, mejor será el resultado.


Otra receta, esta vez en pastilla: 

Para 1 kg. de jabón

700 gr. aceite reciclado
186 gr. agua destilada
113 gr. sosa caústica

Sobreengrasado: -20%
Concentración: 38%

Y aquí la foto:


Jabón de lavar en formato pastilla


    Comentaros que estos jabones son exclusivamente para lavar, no para uso cosmético. Tienen un sobreengrasado negativo o sea un exceso de sosa y son perjudiciales para la piel.

    Y por último, ya sé lo que lo sabéis, pero os recuerdo que si nos animamos a hacer nuestro propio jabón con aceite reciclado no sólo estaremos ahorrando dinerillo, cosa muy importante en los tiempos que vivimos, sino que también estaremos ayudando al medio-ambiente.

Besos y hasta otra!!!