martes, 14 de abril de 2015

Jabón de Neem

     Tengo que confesaros que tengo una relación de amor-odio con el aceite de neem.
     Me encanta sus propiedades, pero no aguanto su característico, fuerte, desagradable y horroroso olor. Huele a una mezcla de cacahuetes y ajo, pero a ajos "requetetetequemados".  Pero... ¿ por qué hueles tan mal, puñetero?
   
     Pensando en sus cualidades y porque no me podía creer que olía tan mal como me decían, (mis expectativas se fueron al traste cuando lo comprobé) me atreví a hacer este jabón. Tengo que decir que el jabón es fantástico, incorporando una mezcla de aceites esenciales y con el tiempo el olor mejora, así que no temáis, merece la pena hacerlo.


     Receta: 750 gr.

  • Aceite de Oliva (Oleato de Hipérico)  187 gr.
  • Neem  62 gr. (en la traza)
  • Manteca de Karite  62 gr.
  • Manteca de Cacao  62 gr.
  • Aceite de Coco  93 gr.
  • Aceite de Ricino  62 gr.
  • Agua destilada  154.9 gr.
  • Sosa Cáustica  66.4 gr.
  • Aceites esenciales: Menta, Romero, Árbol del té.
       Sobreengrasado: 12% 
       Concentración:  30%
       

    El aceite de neem (Azadirachta indica) se extrae de las semillas del árbol del Neem, que es originario de Asia.

Árbol de Neem, flores y frutos.
 
     El aceite de neem está especialmente indicado para la afecciones de la piel. Tiene propiedades bactericidas y aintiinflamatorias lo que lo hace ideal para problemas de acné, psoriasis, herpes, infecciones por hongos, eccemas.
     También es usado para prevenir la caspa y los piojos, gracias a su poder fungicida.
     En agricultura ecológica es utilizado como insecticida y repelente.

     Ahora, sabiendo todas estas magníficas propiedades del aceite de neem, ¿no vamos a perdonar su terrible olor?
Nadie es perfecto, no?? Todos tenemos esos "pequeños detalles" que a veces es imposible disimular, como el olor de nuestro querido-odiado aceite de neem. ¿Qué opináis al respecto? ¿Estáis de acuerdo conmigo?